Los niños pobres a los que no vemos

La semana pasada se terminó el comedor escolar. Una ONG nos confesó, preocupada, que temen que haya niños que no puedan hacer la única comida consistente que tenían en todo un día. Niños de aquí, de España, de Murcia, probablemente de mi barrio.

Puse un comentario al respecto en twitter y alguien me contestó que en la clase de su hija había una niña que iba sin desayunar y no traía almuerzo. Los demás niños lo compartían con ella y los padres habían empezado a poner más almuerzo en las mochilas para que ninguno se quedara con hambre.  HAMBRE, en España, en Murcia, probablemente en mi barrio.

Hoy una pareja ha dejado a sus hijos en un ayuntamiento porque no tienen con qué mantenerlos ni lugar donde dormir. Han salido en las noticias, pero hay muchos que no salen y no los vemos.  Las estadísticas son terribles, pero son muy frías. No puedo ignorar que 1 de cada 4 niños en nuestro país vive por debajo del umbral de la pobreza, pero tengo que confesar que lo que me resulta escalofriante es que a lo mejor conozco a algunos de esos “niños de cada 4”.  ¿Y si es uno de los compañeros de mi hijo? ¿Y si ese niño, con 8 años, en pleno crecimiento, se pasa el verano comiendo patatas porque ha cerrado el comedor escolar? ¿Y si una de las princesas que va a clase con mi hija de 5 años, se acuesta con el estómago vacío? En España, en Murcia, probablemente en mi barrio.

Patatas cocidas

Hay niños pobres a los que no vemos, y pobres a los que ni siquiera miramos para no verlos y luego están los niños a los que vemos todos los días y no sabemos que son pobres. Me resulta inconcebible pensar que hay algunos a los que conozco, porque los veo en el cole, y no puedo ayudarlos porque sus padres no me piden ayuda.  Desde la asociación de padres no podemos hacer nada porque el colegio no tiene los datos de los niños con problemas económicos (y si los tuvieran, no sé si podrían dármelos).  Soy periodista y no tengo a nadie a quien entrevistar porque la ONG que nos lo contó, ahora dice que no nos preocupemos, que no hace falta que abran los comedores escolares porque está solucionado.

Pero yo sigo teniendo pesadillas con pequeños de ojos muy grandes que me miran desde abajo, comiendo patatas cocidas. En España, en Murcia, probablemente en mi barrio.

Al colegio con hambre y sin cuaderno

Treinta mil familias con niños pasan hambre en España

Aumenta el número de niños que pasan hambre en España

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s